Asonal Judicial SI advierte saturación de la justicia porque Gobierno no tiene cómo atender proceso de paz

“Cada vez que sucede algo en el país le acomodan más trabajo a la justicia colombiana, pero no le entregan más presupuesto para poder funcionar”, así describe Antonio Quintero, directivo de Asonal Judicial SI, la actual crisis en la rama judicial.

“Quien maneja el billete es el ejecutivo, entonces domina a los otros dos poderes, porque mientras no tengan independencia económica tendrán que estar detrás de un empleado del presidente de la República para aplicar pronta y cumplida justicia a los ciudadanos que demandan de este servicio”, continuó.

Como parte de los acuerdos de La Habana, se acordó amnistía para los excombatientes cuyos delitos confesos no tuvieran carácter de lesa humanidad, sino aquellos relacionados con el conflicto armado, como rebelión o políticos.

En este marco, se cuentan alrededor de 5.000 solicitudes y se esperan 5.000 más de guerrilleros que se acogerán a tal amnistía. Aquellos que ya están condenados los dirimen los jueces y los que no, los tramitan la Fiscalía.

El problema radica en que esas solicitudes llegan a los mismos juzgados de siempre; que no tienen más jueces, ni más empleados, ni más tecnología. Entonces, todo se sigue acumulando.
“Tras de que nosotros ya traemos más o menos un millón y medio de procesos; ahora se nos sigue acumulando estas solicitudes de audiencia. Lo que uno entiende es que hay que administrar justicia. Pero humanamente no es posible mientras no se nombre más personal para ello”, advierte Quintero.

El Ministerio de Justicia afirma que esto debería ser manejado por Justicia para la Paz, solo que hasta ahora no ha habido el primer nombramiento. Al interior de la rama judicial se cocina una crisis sin precedentes por la maña del gobierno de Santos que firma de acuerdos sin antes asegurarse de cómo cumplirlos.

Los funcionarios adelantan protestas en algunas partes del país, con un plan de reglamento, sin labores, ni recibir nuevos casos. Esta parálisis irá hasta que no se decidan por parte de la alta jerarquía del ejecutivo medidas para enfrentar esta delicada problemática.