En el Citibank, la UNEB enfrenta las políticas anti sindicales internacionales

{image}http://lh3.googleusercontent.com/-bVbzWtm9FH8/VddIhqke5jI/AAAAAAAAPzg/9PfGoeuflEU/s720-Ic42/citibank_uneb.jpg{/image}La Unión Sindical de Empleados Bancarios adelanta actualmente un proceso de negociación con el Citibank. Es un banco con una política empresarial muy cerrada, donde no hay una apertura a reconocer a la organización sindical como un actor válido en el ejercicio de la democracia.

“El derecho de asociación no se puede ejercer de forma abierta y tranquila. El esquema de negociación es ortodoxo, avanza de manera muy pausada y sin un desarrollo claro. El nivel de sindicalización en este banco es bastante bajo, por la dificultades para convocar a los trabajadores. Vemos que allí se requieren unos cambios sustanciales de la política del banco, donde reconozcan al sindicato como un actor que organiza a los trabajadores, que en la empresa existe la Uneb y se necesita un manejo diferente”, precisó Sofía Espinosa, presidenta de la organización.

Para ella, los empresarios de la banca deben tener una mayor apertura mental en el tema de asociación sindical y negociación colectiva, máxime hoy donde los organismos internacionales están solicitando una mayor intervención de los empresarios en los procesos de negociación con una mirada diferente.  En este sentido, debe desaparecer el escenario del pacto colectivo, como sucede en BBVA y en cierta manera en CorpBanca, que son políticas no mediadas con la organización de los trabajadores.

“Entendemos que obedece a unas directrices internacionales, pero hemos tenido presencia en otros bancos de capital extranjero en el país, que deben propender por una situación igual. El manejo de la banca internacional quiere desconocer los derechos de los trabajadores y las organizaciones sindicales”, dice Espinosa.

De hecho, la Uneb desarrolla al mismo tiempo procesos en otras entidades, donde adelanta actividades, como son el Banco de Bogotá, GNB Sudameris y próximamente con el BBVA. En los dos primeros, han colocado los puntos neurálgicos que merecen un esfuerzo de los banqueros al conocimiento de la opinión pública; entre ellos, vivienda, educación, salud, manejo de las altísimas metas comerciales, y responsabilidad comercial con los clientes y usuarios.